Bajo un cielo de espléndida grandeza,
te yergues fuerte como un quebracho más
que da sombra y cobijo al que regresa,
mostrando fausta tu generosa faz.
Sos La Posta, mucho más que un solo pueblo
has crecido en fecunda libertad
dando gente orgullosa de este suelo
que enaltece el valor de la amistad.
Floreciste entre los ruidos del obraje,
las planchadas y los hornos de carbón
ya no hubo a tu progreso quien lo ataje
como nada habrá que humille tu blasón.
Hoy los hijos de tus hijos van creciendo
con tu nombre cual razón para vivir
y al crecer en cada uno fue surgiendo
esa mística de amarte hasta morir.
La estirpe, de los guerreros del hacha,
La savia, del algarrobo insigne:
Esa es la sangre
que anima tu espíritu;
es el torrente que alimenta tu virtud.
Somos tus hijos
tierra hermosa y progresista
y hoy te bendecimos en el nombre de Dios.
Autor y compositor: Nerio David Pérez.
Cantada por Mariel Córdoba y Nerio Pérez.
Voz invitada al coro: Ana Paula Pérez B.
